
El talento poliédrico de Christian Maal se ha desarrollado simultáneamente en las artes escénicas y en la música desde muy joven. A los 18 años partió de su Lleida natal donde se formó con las sesiones electrogamberras del Cotton Club y aterrizó en Barcelona para empezar sus estudios en historia del arte. Combinando la teoría con la práctica, y diluyendo realidad y ficción, formó parte del huracán que se generó alrededor de la figura de dj Purpur en el Villa Rosa (la actual sala de arriba del MOOG) en el año del entusiasmo (2007). Fue así como Christian empezó a pinchar en la sala que fue desde el 1915 un tablao flamenco, en la posguerra un cabaret de estraperlistas, y a partir de 1996 el templo del techno en Barcelona. Tanto sus sesiones disco-funk como las más electrónicas proporcionan una rica experiencia fenoménica que te envuelve y te invita a no dejar de mover el body.