Murcia, Spain
Su camino de baldosas amarillas empezó allá por 2004 en Casica Pub, lugar de culto y leyenda donde acuñó sus primeras victorias como residente. Desde entonces se mueve allí donde lo pretenden, reivindicándose como artista freelance continuamente de paso, sin casa ni dueño ni bandera.
Sus sesiones son auténticas obras de arte melódico en las que pinta ritmos sofisticados y cadencias infinitas, haciendo de la pista un baile eterno. Techno y Deep-House son su 4ª dimensión en cabina. Acostumbrado a perpetuar la magia de la electrónica desde la primera aguja al último vinilo, este alquimista de pócimas sonoras hechiza con su talento las mesas que toca.