Barcelona, Spain
La princesa, sin saber cuándo ni porqué se había convertido en calabaza, miró los ojos verdes del príncipe y sonriéndole le dijo : Siempre nos quedará la música.
Barcelona, Spain
La princesa, sin saber cuándo ni porqué se había convertido en calabaza, miró los ojos verdes del príncipe y sonriéndole le dijo : Siempre nos quedará la música.