El mundo da nauseas honestas porque el capitalista no ha aprendido a restar.
La moral prohíbe
que nadie proteste,
ellos dicen mierda,
nosotros amén,
amén, amén, amén,
a menudo llueve.
El mundo da nauseas honestas porque el capitalista no ha aprendido a restar.
La moral prohíbe
que nadie proteste,
ellos dicen mierda,
nosotros amén,
amén, amén, amén,
a menudo llueve.