
Medellin, Colombia
El tango se hizo presente hace algunos años, quizá demasiados, en medio de un círculo de amigos que hoy el albur dispersó. Luego, con mi Negrura, la exploración se hizo más trascendente, llegaron cancioneros, biografías, diccionarios, discos y más discos. Más que por herencia familiar o tradición marginal de una ciudad, el tango se afincó como una experiencia literaria, y de proyección y solidaridad humanas con los protagonistas de sus historias cantadas. Ese pretexto toma una nueva forma en este espacio, Tarareando Tangos, en el que mano a mano con mi Negrura compartimos pequeñas selecciones de tangos, valses y milongas, con la intención de convidar alrededor suyo a todos aquellos que quieran compartir un poco de sentimiento de arrabal.
tarareandotangos@gmail.com
Medellín, agosto 27 de 2014