Lima, Peru
hoy, la ciudad está parada
y él se apura a caminar
para despertar a su enamorada...
luego allí
va sonriendo, va afligido...
para mostrar, lleno de sí
que hoy el es señor de sus propias manos
y de las herramientas...
cuando, la alarma no suena
ella despierta mas bonita
su piel es un leopardo, su fustán
bien o mal es su terciopelo
el tafetán, que Dios le dio
el bendito fruto del sudor
del trabajo que es solo suyo
hoy es el día de consagrar
un día entero para amarse... tanto
él, un artesano
hace dentro de ella su taller
y ella, la tejedora
va a tejer con el esfuerzo de su vientre
al hombre del mañana.