En los últimos días al levantarme encuentro balas. La primera vez no quería ni moverme. Pensaba que el asesino se encontraba atrás de la puerta. Al no encontrar nada, busqué en los últimos retratos que había pintado.
La fiesta desbocada...
Ya estoy hasta la madre ¡Cuantos Adanes andan por aquí! Con sus cuerpos tan ricos, como los que pintan en los cuadros y libros religiosos.
Más...
¡Fuerte!...
Así...
Dios me habla desde la última habitación. Dice mi nombre y es lo único que entiendo. Debe estar hablando en latín ¡Y yo tan ignorante! Quizas me esta diciendo los secretos del mundo, cómo hizo el mar, la verdad de los colores, quienes realmente estan de su lado ¡No te entiendo! ¡¿Estas respondiendo cada una de mis malditas dudas que me hacen sentir asco?! ¡No puedo correr hasta ti! Mis piernas no responden, entre ellas sólo veo como escurre sangre....