Existen muchas cosas que hermanan a España y Portugal, mas a nadie se le ocurriría mentar el café como integrante de la lista. El luso tiene fama de delicioso al tiempo que el español recibe todos los menosprecios de los entendidos. Lo que se sirven en los bares y cafeterías del país no merece ni ser calificado de café, dicen. Pero si se dejan de lado sus cualidades y se piensa en la forma en la que se toma en ambos sitios, la cosa cambia.
Conforme la comunidad autónoma española, el café se sirve y se solicita de una manera. Si el cliente madrileño desea tomarlo en taza tendrá que precisarlo o bien si no se lo servirán en vaso, al contrario que en Cataluña. Ahí la taza por defecto es la de desayuno, no como en Asturias, donde el café con leche es igual de pequeño que el cortado. Si se quiere en taza grande, hay que pedir un “mediano”. Estos son solo algunos ejemplos.
Los 2 países coinciden en
https://www.liveinternet.ru/users/m2kdtan805/post476028023/