Nosotros somos el reflejo de nuestra mente y pensamientos; somos lo que proyectamos. El infierno es la inmersión hacia mundo inferior en el cual vives, proyectando baja autoestima. Donde la persona (por medio de actos ridículos y escasos de sentido y subjetividad) trata de llamar la atención por su falta de reconocimiento social. Estas aseveraciones se consideran ignorantes, subjetivas e intangibles. El lenguaje es inconsistente de persona, con un nivel cultural-elemental y estructura simplista.