El buen nadador no lucha
con el agua, es una entrega
parecida al amor
– sin ninguna tensión y con todos
los músculos
activos
sin embargo –.
Escuchando en el agua lo que en el cuerpo
es agua. Naciéndose
en el agua.
Nadándose a sí mismo
El buen nadador no lucha
con el agua, es una entrega
parecida al amor
– sin ninguna tensión y con todos
los músculos
activos
sin embargo –.
Escuchando en el agua lo que en el cuerpo
es agua. Naciéndose
en el agua.
Nadándose a sí mismo