Un buen día, los Hermanos Bruno y Adrian Rollandi Junto con Juan, vecino de ellos; se juntan a divertiste haciendo musica en busca de un sonido particular, hasta que llega a ese lugar un antiguo amigo de los Rollandi (Federico) con el cual ya habían compartido una banda anterior y un batero con un bajo en mano (Mauricio).
Ya que en ese improvisado primer ensayo todo salio mejor de lo previsto a nivel personal y sonoro, esos cinco músicos en vías de desarrollo decidieron repetir esos encuentros hasta que otro buen día se vieron ya consolidados como Fleteros del Diablo.