el cielo huye con todos sus pájaros. A este país de niebla
pertenecen mujeres de mirada turbia que ocultan su rostro
tras un follaje de palabras.
No se sabe qué las impulsa a abandonar sus borrosos jardines y a iniciar una peregrinación por las ciudades.
Tampoco porque consumen una flor
que las obliga a iniciar el baile
en hondos traspatios.