La piel actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea, protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras sus estructuras, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno. Es el mayor órgano del cuerpo humano y por ello, la piel HABLA. Habla y expresa todo lo que el cuerpo físico, mental y anímico padece.
Por eso es necesario tratarla con seriedad. Porque en todas las etapas de la vida se manifiesta de manera diferente y requiere también, atenciones diferentes.