Hay dos cosas en las que no se puede ser demasiado indeterminado: 1) la guerra y 2) el amor. Por eso nunca he ganado una guerra y no consigo atinar en el amor.
Hay dos cosas en las que no se puede ser demasiado indeterminado: 1) la guerra y 2) el amor. Por eso nunca he ganado una guerra y no consigo atinar en el amor.