--¿Quién eres tú? --dijo la Oruga.
--Apenas sé, señora, lo que soy en este momento... Sí sé quién era al levantarme esta mañana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces.--¿Qué quieres decir con eso? --preguntó la Oruga con severidad--. ¡A ver si te aclaras contigo misma!--Temo que no puedo aclarar nada conmigo misma, señora --dijo Alicia--, porque yo no soy yo misma, ya lo ve.