Te topaste con el rincón de tu mente más alejado del sentido de la realidad. No sabes dar explicación a todo lo que se escapa de tu comprensión, así que recurres a bloquear todo lo perturbador que hay a tu alrededor. Terminas dándote cuenta de que éste encierro es extrañamente placentero. Estás inmerso en Claustrofilia, tu espacio de horror psicológico.
Comments