Dicen que cuando Beethoven la escribió en realidad no era Para Elisa, sino Para Theresa, refiriéndose a Therese Malfatti, mujer con quien mantuvo una relación amorosa. Pero otros afirman que sí existió una Elisa a quien Beethoven dedicó su obra: la soprano Elisabeth Röckel, amiga del compositor y por la que sintió una atracción platónica. Sea cual fuere la verdad, Beethoven compuso esta pieza sencilla, sin la intención acompañarnos en momentos tan banales como aquellos segundos en que sostenemos un teléfono y la escuchamos en el tono de espera. Escúchala en nuestro Opus 23.
Comments