Prisionero en el camerino del teatro y vigilado por dos estibadores, componía a gran velocidad la obertura que debía estrenarse en pocos minutos y cuyas partituras, todavía con la tinta fresca, iban a parar directo a los atriles de los músicos que tenían que interpretarla sin ensayo previo. Conoce de qué compositor y de qué obra se trata, en nuestro Opus 14.
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