Tras año y medio desde el golpe militar que acabó con una década de cambios democráticos en un país con más de 100 grupos étnicos, la población birmana, muy especialmente los jóvenes, continúa su lucha contra un ejército que intensifica su violencia contra la sociedad civil.
Cientos de asesinatos, detenciones masivas, persecución y control de la población, censura de libertades, cortes de luz e internet y un mayor aislamiento internacional, evidencian una crisis humanitaria y de derechos humanos con gran aumento de la pobreza, dibujando un panorama desolador.
Pero la resistencia popular, organizada en una asociación denominada Fuerza de Defensa Popular, lleva a cabo una guerra de guerrillas y acciones en forma de volátiles manifestaciones, huelgas continuas y diferentes boicots, poniendo en jaque al Tatmadaw que no se hace con el control territorial del país.
Sesión musical de influencia más occidental dedicada a los jóvenes de Myanmar y al valor de todas sus encantadoras gentes.
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