Sergio no pregunta, Sergio no perdona,
donde ve oportunidad ahí se emociona,
no le importa el cuerpo ni la situación,
si hay química rara, ahí va sin razón…
gordas o flacas, no hace distinción,
todo le entra sin explicación,
pero una noche por WS empezó a hablar,
con una morra que no llegó a imaginar…
quedaron de verse, todo muy normal,
llega por la casa… y se queda a pensar…
cuando abre la puerta no lo puede negar,
era una enanita… ya no supo ni qué hablar…
Y se quedó en seco sin saber reaccionar,
no era lo que él se llegó a imaginar…
volteó pa’ la calle, se pensó en regresar,
pero dijo “ya qué”… me la voy a culear...
ahora entre risas lo puede contar,
que a la enanita se llego a arremangar.
Comments